por Jorge Chediek y Bernardo Kliksberg
En informe conjunto, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Food and Drug Administration (FDA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportan que el número de personas con hambre ascendió este año, llegando a 815 millones: la mayor cifra de hambrientos de los últimos 15 años.
Al respecto, el Secretario General de la ONU, António Guterres, afirma: «el Fondo IBSA muestra cómo los países en desarrollo pueden trabajar juntos para erradicar la pobreza y construir un mundo para todos más pacífico y sostenible. En tanto los países intensifican sus esfuerzos para la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, la cooperación Sur-Sur es un fuerte activo para intercambiar conocimientos, transferir tecnologías y compartir el desarrollo de soluciones».
El Fondo IBSA, que dirigen —a través de sus embajadores en la ONU— tres países líderes del mundo en desarrollo, India, Brasil y Sudáfrica, y cuya gestión está a cargo de la Oficina Sur-Sur de la ONU, ha generado 27 proyectos, aportando 33 millones de dólares en contribuciones, y beneficiado directamente a 15 países, entre ellos algunos de los más pobres del mundo.
Entre los países receptores de su asistencia se encuentran: Haití, Burundi, Cabo Verde, Guinea-Bissau, Sudan, Timor-Leste, Comoros y Fiji. Los países de menor desarrollo del mundo fueron destinatarios de casi dos tercios de los recursos invertidos, y el tercio restante fue a otros países en desarrollo. África encabeza las regiones receptoras de sus aportes, con 32%; le siguen América Latina y el Caribe, con 24%; los países árabes, con 21.1%; y Asia, con 22.1%.
Todos los recursos fueron asignados a objetivos de desarrollo sostenible, en proyectos que con frecuencia enlazaban varios de ellos. En todos los casos los proyectos estuvieron orientados junto a sus metas específicas a desarrollar las capacidades locales y los impactos han sido muy concretos; entre otros:
- La realización de 39,000 consultas anuales sobre salud reproductiva en Burundi
- El acceso de 180,000 habitantes de Guyana a mejores técnicas de manejo de residuos sólidos
- El acceso a agua segura para 12,000 residentes de Cabo Verde
- El acceso a la utilización de energía solar para 25 aldeas de Guinea-Bissau
- La creación de 4,500 puestos de trabajo intensivo en Sudán
- La mejora de la diversidad y la calidad de los cultivos de 1,400 agricultores en Comoros
- La mejora de la empleabilidad de 1,000 jóvenes en Cambodia
- La mejora de la resiliencia y la seguridad alimentaria en 163 agricultores de subsistencia en Timor-Leste



